Como si fuéramos inmortales
Todos sabemos que nada ni nadie
habrá de ahorrarnos el final
sin embargo hay que vivir
como si fuéramos inmortales
Sabemos que los caballos y los perros
tienen las patas sobre la tierra
pero no es descartable que en una nochebuena
se lancen a volar
Sabemos que en una esquina no rosada
aguarda el ultimátum de la envidia
pero en definitiva será el tiempo el que diga
dónde es dónde y quién es quién
Sabemos que tras cada victoria
el enemigo regresa buscando más triunfos
y que volveremos a ser inexorablemente derrotados
vale decir que venceremos
Sabemos que el odio
viene lleno de imposturas
pero que las va a perder antes del diluvio
o después del carnaval
Sabemos que el hambre
está desnuda desde hace siglos
pero también que los saciados
responderán por los hambrientos
Sabemos que la melancolía
es un resplandor y sólo eso
pero a los melancólicos
nadie les quita lo bailado
Sabemos que los bondadosos
instalan cerrojos de seguridad
pero la bondad
suele escaparse por los tejados
Sabemos que los decididores
deciden como locos o miserables
y que mañana o pasado
alguien decidirá que no decidan
Sintetizando: todos sabemos que nada ni nadie
habrá de ahorrarnos el final
pero así y todo hay que vivir
como si fuéramos inmortales.




















