Lo que se dice

10 jul. 2007

... Y el beso se hizo



El momento mágico del besar no es el beso en sí, sino el instante anterior a él. Ese momento en el que el corazón late más fuerte y las cosquillitas aparecen por no sé qué otro sitio, al que es mejor no citar, o si no... lo podemos llamar "barriga", que tampoco está nada mal la denominación, ¿no?

El origen del beso, parece ser que fue como expresión de afecto, y era aquel que daba la madre a sus hijos, en definitiva, una forma de manifestar cariño por alguien. Pero el beso no evolucionó como expresión de cariño entre personas adultas hasta el siglo VI, cuando empieza a surgir como una forma de afecto entre personas adultas y ya no sólo en niños.

El beso se extendió por Europa y luego por el mundo como muestra de afecto entre dos personas, y más comúnmente entendido, como una forma de demostrar el amor por otra persona. Pero también el beso ha pasado su censura, y en plena Revolución Industrial el beso es censurado de forma pública, quedando reducido al ámbito privado. Es en mayo del 68 cuando el beso se convirtió en símbolo de rebeldía, por la censura impuesta.

No se conoce con certeza cuando empezó el beso como saludo, pero indican los expertos que el beso traspasa los límites del ámbito privado y empieza a utilizarse en público entre personas conocidas como saludo y cercanía a la persona que saludamos.

Pero el beso más profundo, el de los amantes, y según investigaciones de la escuela de Antropología en la Universidad de Massachusetts, apuntan a la posibilidad de que pueda tener sus raíces en antiguos rituales religiosos, pero no descartan la teoría que sostiene que el besar es una acción instintiva con el propósito de transferir sebo, ese producto de las glándulas sebáceas que se encuentran en la superficie de la piel, aunque más en la parte externa de los labios.

De esta manera se puede afirmar que la unión entre dos personas, el amor o la atracción, no es nada más que la adicción al sebo del otro, y el besar, un vehículo a través del cual cada quien encuentra el sebo de su preferencia.

No es lo mismo besar...

La verdad, es que no es lo mismo dar un beso en un lugar u otro del mundo. Las costumbres para besar cambian según la región, el clima, la ideología e incluso religión.

Por ejemplo, en Europa es común que las personas se den dos besos como saludo, eso sí, siempre y cuando no sea entre varones, pero en cambio, en Rusia los hombres se besan entre sí sin ningún tipo de morbo, inhibición o represión.

En Brasil los piquitos entre extraños no son mal vistos, casi tan normales como estrechar la mano o darse un abrazo. Un beso en la boca es quizá algo más fuerte, pero de cualquier forma nada comprometedor.

En Alaska el beso de nariz con nariz es común entre los esquimales. Y entre los gnomos, pero esos igual no existen, ¿no?

En Lima el beso se da una sola vez, en la mejilla y con la pelvis lo más despegada de la persona a la que se besa. Algo parecido pasa en el resto de países de Sudamérica.

Pero probablemente, y lo que es más importante, es que el beso es un placer, y el que no lo quiera ofrecer un reprimido. Porque ante todo y citando a dos grande poetas "en un beso, sabrás todo lo que he callado" (Pablo Neruda) porque "el alma que puede hablar con los ojos, también puede besar con la mirada" (Gustavo Adolfo Bécquer).

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