Lo que se dice

30 ago. 2007

Aaaaachís ... ¡Jesús!



Cuando alguien estornuda, casi todas las bocas son lenguas para decir el correspondiente ¡Jesús! o ¡Salud!, pero ¿por qué Jesús y no Luis o Aurora? Incluso algunos "bárbaros" extienden su expresión y te sueltan la ristra entera "¡Jesús, María y José!". La verdad es que esta secuencia sin sentido sólo se la oí a una persona y pensé "me recita en un momento el santoral completo mientras yo aguanto estoicamente con las babas en la mano". En fin...

Para saber la procedencia de esta expresión hay que remontarse al mundo antiguo, ya los egipcios y los griegos veían advertencias divinas en los estornudos. Se consideraban buen agüero si se producían por la tarde y malos si se estornudaba por la mañana. El estornudar hacia la izquierda era una mala señal y era favorable hacerlo hacia la derecha. Se tenía por venturosa la persona que estornudaba al nacer y eran muy perniciosos los que se producían al salir de la cama o al levantarse de la mesa.

Para contrarrestar los posibles efectos negativos del estornudo, los griegos solían decir: “¡Vivid!”, a los que estornudaban y también a sí mismos si eran ellos los que lo hacían. Homero utiliza la salutación religiosa al que estornuda en La Odisea con una invocación a Júpiter. Los romanos decían :”¡Salve!” siempre que oían estornudar.

Según cuenta el genial estudioso de dichos y modismo José María Iribarren, “algunos quieren suponer que en una epidemia que hubo en Roma en el año 591, bajo el pontificado de Gregorio I, los atacados de la peste morían estornudando, y que de aquí vino la costumbre de decir Dios te bendiga, que después se simplificó, diciendo salud, Jesús, u otra expresión semejante, pero este uso es, como decimos, mucho más antiguo, y dicha tradición, fabulosa, como afirma Feijoo en su Teatro Crítico.

En España solía decir "¡Jesús!" el que estornudaba y los que le oían estornudar, y los que llevaban sombrero se descubrían en un saludo. De ello dice Covarrubias: “El descubrirnos la cabeza cuando uno estornuda trae origen de que el que estornuda, volviendo en sí de aquella turbación de los sentidos, dice Jesús, y los circunstantes le ayudan, invocando el mismo nombre, y a él hacen reverencia.” También dice que la voz estornudo, procede del verbo latino sternuo, sternius y se tomó del sonido que causa el que estornuda al “exprimir” con fuerza las letras S, T, R.

El médico árabe Abunh Sina (Avicena) dice al describir la sintomatología de algunas epidemias: “Un estornudo continuado anuncia generalmente el principio de la enfermedad; así es que en cuanto se oye estornudar se pide a Dios que aparte el peligro. Los árabes propagaron la costumbre por el mundo entonces conocido”.

Asimismo, se dice que tuvo su origen en una epidemia de viruela ocurrida en África en el siglo VI. Y también que se empezó a usar en Sevilla como “Dios te ayude o “Jesús , María y José” por un catarro epidémico acaecido en 1580 que privaba de la vida instantáneamente al lanzar el estornudo. Incluso que se saluda así su noble origen, según afirma Montaigne y así es recogido por José Mª Iribarren en su El por qué de los dichos: “¿Me preguntáis de dónde proviene esa costumbre de bendecir a los que estornudan? Nosotros producimos tres clases de viento: el que sale por abajo es demasiado puerco; el que exhala nuestra boca lleva consigo algún reproche de glotonería, el tercero es el estornudo; y porque viene de la cabeza y no es acreedor a censura, le tributamos honroso acogimiento. No os burléis de esta sutileza, de la cual, según se dice, Aristóteles es el padre.”

También he encontrado indagando por ahí que en la antigüedad se creía que las personas poseían malos espíritus en su interior. De esta manera, cuando se estornudaba, los espíritus salían del cuerpo y para que éste se quedara en calma se decía "¡Jesús!".

¿Por qué cerramos los ojos al estornudar?

Y ya puestos a contar curiosidades de este arte de "expulsión elegante" es más que sabido que cuando alguien estornuda cierra automáticamente los ojos, pero ¿sabemos por qué?

Se cree que es una medida para que el aire no salga por los lacrimales de los ojos, ya que estos están conectados con el sistema respiratorio, y esto podría desplazar levemente los globos oculares de su sitio (sin salirse de las órbitas).

También hay una predisposición a pensar que es un acto de protección de los ojos frente a las bacterias que expulsamos en el estornudo. Otro efecto, es que es casi imposible estornudar sin mover la cabeza, sólo si el estornudo es muy suave.

Esto es debido a que el movimiento de la cabeza hacia adelante ayuda a expulsar las sustancias irritantes del aparato respiratorio.

Fuentes: 1de3.com y Amebas a la deriva y mil páginas más que no recuerdo.

2 comentarios:

Paco dijo...

Me encanta estornudar. ¡Qué sensación de liberación! de energía liberada.. ¡y qué rabia cuando quieres y no lo consigues! Alguien me dijo una vez que cuando se estornuda hay una posibilidad entre nosecuantos millones de morir en ese mismo instante...

Nadym dijo...

Sí te quedas nuevo. De la posibilidad de morir no tenía ni idea, pero habrá que indagar, al fin y al cabo es nuestro trabajo, ¿no?

 
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