Lo que se dice

18 ago. 2007

Teodora: la emperatriz devora hombres



La historia nos cuenta que en su juventud, Teodora (la futura emperatriz, esposa de Justiniano) era famosa en toda Constantinopla no sólo por su belleza y sus artes amatorias, sino por tener también una intensa actividad sexual: se dice que, durante una fiesta, hizo el amor con los diez invitados y con los treinta criados que les servían.

Teodora fue prostituta y artista de teatro, pero supo sobreponerse a su pasado, hasta tal punto que gracias a ella, su marido Justiniano, pudo conservar su trono. Es alucinante para la época en la que vivió todo lo que hizo esta mujer, porque ya es sorprendente que empezara siendo prostituta y terminase sus días como emperatriz, pero es más sorprendente aún que fuera la mejor prostituta y una de las grandes gobernantes de toda la historia como emperatriz.


Y ahora, como gran feminista que soy, aquí muestro un resumen del giro a las leyes que dio Teodora de Bizancio, que vivió entre los años 501 y 548. Se encargó de dictar diversas leyes de corte feminista que protegieron ampliamente los derechos de la mujer:
  • De ella salió la primera ley del aborto que se conoce.
  • Mejoró la ley del matrimonio que daba máxima libertad incluso para cometer bigamia.
  • Protegió del castigo al adúltero o la adúltera.
  • Permitió el matrimonio libre entre clases sociales, razas o religiones.
  • Permitió que la mujer se pudiera divorciar libremente.
  • Prohibió la prostitución forzosa.
  • Instauró la pena de muerte por violación.
  • Reglamentó los burdeles para evitar abusos debiendo estar regentados por las propias mujeres.
Finalmente, y como casualmente no podía ser de otra manera, fue una enfermedad casi exclusivamente femenina, el cáncer de mama, la que se la "llevó al otro barrio", una expresión de la que algún día de estos recordaremos la procedencia.

2 comentarios:

Francisco M. Ortega Palomares dijo...

Hay que saber que la prostitición no en todas las épocas ni en diferentes circunstancias ha sido la misma, ni tenía un grado de bajeza en muchos casos.

Las grandes matronas del periodo clásico eran señoras cultas visitadas y respetadas por filósofos y otros personajes de la época.

Nadym dijo...

Es cierto Francisco, la prostitución no ha tenido el mismo significado siempre, y la idea de mujer ha cambiado a lo largo de la historia. Pero es lo que hay parece, y esta mujer dio un paso desde mi punto de vista importante para las féminas. Besines.

 
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